lunes, 26 de octubre de 2015

Orbicanes.com. Articulo sobre criptorquidia

Copio y pego articulo sacado de Orbicanes.com sobre criptorquidia:

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Monorquidia y criptorquidia en perros



Por Francisco Dávila Grijalba. Criadero del Olimpo, Ecuador. Autorizado por su autor para Orbicanes.com
La criptorquidia (o como muchos la conocen, monorquidia) es una patología de nacimiento relativamente común en perros, especialmente en los de raza como es el caso del ovejero alemán. Preocupa a muchos criadores y son pocas las personas que están al tanto de la repercusión que tiene este trastorno en la crianza, por lo cual me ha parecido importante  revisión acerca del tema y compartirla con el público general.
La criptorquidia es la falta de descenso de uno o ambos testículos hacia el escroto a las ocho semanas de nacido el cachorro. Cuando es unilateral se conoce como monorquidia, que generalmente suele afectar al testículo derecho y constituye los dos tercios de los casos. Cuando es bilateral corresponde al un tercio de los casos y puede deberse a trastornos sexuales o problemas cromosómicos.
Antes de conocer a la patología en sí, se debe hablar de cómo es lo normal. Cuando se realiza la concepción de un embrión macho, lo primero que debe ocurrir es que el cromosoma Y (el cual marca que un organismo sea de sexo masculino) empiece a funcionar y dirija toda la diferenciación de sexo.
Lo primero que ocurre es la diferenciación de las gónadas (u órganos sexuales primarios primitivos) a testículos. En caso de ausencia del cromosoma Y, las gónadas se desarrollarán en ovarios y el embrión será femenino. Luego de formado el testículo en la región abdominal inferior, este debe migrar hacia el escroto para volverse funcional. Esto es posible gracias a un ligamento llamado gubernáculo testicular, que guía al testículo hacia su localización definitiva.
En el momento del nacimiento, los testículos se encuentran generalmente en el abdomen. A los 10 días de nacidos, llegan hasta el conducto inguinal, el cual se encuentra a ambos lados del pene. A los 14 días llegan al escroto y se alojan ahí. En este momento ya se podrían palpar los testículos en su localización normal, pero generalmente es bastante difícil por su reducido tamaño. Hay una gran variabilidad en cuanto a la duración de este proceso, que puede demorarse hasta las 6 o 12 semanas. La criptorquidia es el defecto más común de las glándulas endócrinas masculinas en cachorros y se dice que en perros de todas las razas afecta de 8 a 150 por cada 1000 machos nacidos vivos.
En su desarrollo influyen tanto la genética como los factores ambientales, por lo cual se considera actualmente que tienen una herencia multifactorial. Existe un riesgo de 3.6 veces más de presentar criptorquidia si un miembro de la familia (hermano o padre) está afectado. En cuanto a los factores ambientales se dice que la prematurez es un factor que influye en gran medida (30% de cachorros, comparado con el 3.4 al 5.8% en cachorros que nacen a término). Otros factores que se ha visto que influyen es llega a la madurez de la vida y/u obesidad materna y la exposición a ciertos químicos ambientales como es dietilbestrol.
Tanto el macho como la hembra pueden tener genes que contribuyan a su desarrollo. La presencia de un caso en una camada puede atribuirse solamente a factores externos que no necesariamente se relacionan con la genética, pero a medida que aumenta la frecuencia de estos casos en varias camadas con distintas madres o en camadas de la misma madre, se vuelve más probable que exista algún rasgo hereditario que influya. No existen métodos prácticos para la determinación de qué ejemplares reproductores presentan genes que contribuyan para el desarrollo de la criptorquidia, por lo cual lo recomendable es observar la descendencia de cierto ejemplar y determinar la frecuencia de la aparición de este trastorno, lo cual nos puede sugerir si utilizarlo o no.
El diagnóstico de criptorquidia se realiza con un minucioso examen físico. En otras ocasiones es necesario un ultrasonido para determinar la posición del testículo. Además se podrían realizar estudios hormonales en sangre para determinar si el perro tiene o no los testículos aunque sea en el abdomen. Las complicaciones potenciales de los testículos que no están en el escroto son la torsión testicular, cáncer testicular (20 a 46 veces más riesgo) y subfertilidad, más marcada en criptorquidia bilateral (62% de paternidad comparada con perros normales) que en unilateral (89.5% de paternidad comparada con perros normales).
Debido a las implicaciones genéticas que acarrea, se debe comentar al dueño del ejemplar las ventajas y desventajas del tratamiento médico y quirúrgico para corregir la criptorquidia. El tratamiento quirúrgico se considera NO ETICO y por lo tanto los ejemplares que se sometan a él, deberán ser calificados como No Aptos para la Reproducción, ya que significa que el testículo nunca descendió y existe una gran probabilidad que este problema lo herede a su descendencia. Este tratamiento se lo realiza en ejemplares que no van a ser reproductores, con el fin de evitar las potenciales complicaciones para la salud de la mascota.
En cuanto al tratamiento médico, se podrá considerar su aplicación en las situaciones en que se determine que es un caso aislado, posterior a una investigación minuciosa de la ascendencia y parientes cercanos (como hermanos de otras camadas). Este tipo de tratamiento tiene resultados variados. Se utilizan hormonas masculinas para su realización, en base a que éstas son necesarias para que se produzca el descenso testicular. Para ello se utiliza inyecciones seriadas de  gonadotropina coriónica humana (hCG) de 250 a 1000 unidades intramusculares dos veces por semana por dos a cinco semanas consecutivas, u hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) de 50 a 100 ug subcutáneas o intravenosa por dos ocasiones con un intervalo de 7 días. Los casos en los cuales se ha tenido éxito con estos esquemas varían de 6 al 55% dependiendo de varios estudios. Es más probable que se tengan resultados favorables cuando el testículo se encuentra ya en el canal inguinal y no en el abdomen y en perros de menos de 4 meses de edad. En caso de falla del tratamiento, no se recomienda repetir la dosis, ya que no ha demostrado ningún beneficio. Los efectos indeseables de este tratamiento son aumento del tamaño y la pigmentación del escroto y crecimiento del pene con erecciones, los cuales desaparecen luego de terminado el tratamiento. Si se excede la dosis puede ocasionarse alteración en el crecimiento del cachorro. Existen otros métodos hormonales que muestran beneficios adicionales pero no son disponibles en el país y algunos están todavía en fases experimentales.
Los métodos hormonales sí están a disposición en el país para perros de raza, pero deberán ser siempre utilizados con asesoramiento técnico por parte de la Dirección de Cría de cada Asociación, y siempre prescritos por un médico veterinario con experiencia en el tema. Para las personas que deseen mayor información acerca del tema, sugiero la siguiente bibliografía, en la que me basé para la realización de este artículo."

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